#15 NORTH CAROLINA TAR HEELS AT WAKE FOREST DEMON DEACONS

#UNCommon🐏 Vs. #GoDeacs🎩

📅 13/11/22

01:30 / 📺 ESPN2

🏟 TRUIST FIELD, WINSTON-SALEM (NORTH CAROLINA)

Esta es, sin duda, una de las grandes rivalidades de la semana, rivalidad dentro del Estado de North Carolina. Las dinámicas han cambiado respecto a cómo empezó la temporada, Wake Forest estaba “rankeada” en el top25, con uno de los mejores QBs de la ACC, Hartman y unos de los mejores receptores AJ Perry.

Ahora parece que, a pesar de su graves deficiencias en defensa, el ataque de North Carolina es uno de los más eficientes y atractivos de toda la FBS. La ofensiva ha conseguido alzar al equipo hasta el puesto 15 del ranking nacional, con un Drake Maye con números de Heisman.

Pero -tal y como hemos comentado- es una rivalidad estatal en la que importa poco la clasificación actual. Es la rivalidad más antigua de dos equipos del Estado de North Carolina, disputándose el primer partido en 1888. Hemos disfrutado de 109 enfrentamientos, con 71 victorias de UNC, 36 victorias de Wake Forest y dos empates.

Junto al Wolfpack de NC State y los Blue Devils de Duke, forman la “Tobacco Road”. El Estado de North Carolina era uno de los grandes productores de tabaco del país. Los cuatro equipos están muy cerca (antes más, los Demons Deacons estaban en la ciudad de Wake Forest y, en 1956, se marcharon a Winston-Salem). Hay una rivalidad deportiva importante entre las cuatro, sobre todo, en básquet.

Las dos universidades, desde la expansión de la ACC, juegan en divisiones diferentes y no son una rivalidad interdivisional protegida, por lo tanto, no se ven anualmente. Curiosamente, los enfrentamientos de 2019 y 2021 se contemplan en la clasificación como partidos no conferenciales y no cuentan en la clasificación de partidos de la misma conferencia. 

El último enfrentamiento, el año pasado, se jugó en Chapel Hill y los Demons Deacons llegaban invictos con un 8-0 y “rankeados” en el #9 del país. Fue un partido espectacular, con una gran primera parte de Wake Forest, que ha mediados del tercer cuarto iba 45-27. Gracias a un excelente juego de carrera, los pupilos de Mack Brown remontaron, para llevarse el partido 58-55. Fue un partido espectacular, ofensivo y este año pinta que podemos ver un duelo muy parecido.

NORTH CAROLINA

@UNCFootball

Para la gente que seguimos asiduamente esta temporada a los Tar Heels no tenemos esa sensación de ser el equipo de moda con Maye a la cabeza. Somos conscientes que Maye está demostrando en su temporada de RS Feshman que puede ser uno de esos jugadores tocados por una varita, pero los errores defensivos graves que teníamos el año pasado aún siguen con nosotros, a pesar del cambio de coordinador defensivo.

Vamos por partes, ofensivamente, somos el 9º equipo de la nación que más anota con 40’6 puntos y el 6º que más yardas aéreas consigue con 329’8. El factor diferencial que eleva esta ofensiva a niveles top se llama Maye, él se ha convertido en ese jugador determinante tanto en el juego aéreo, con casi 3000 yardas, y en el juego de carrera, con más de 500 yardas. Maye ha cogido una dimensión y una importancia en el juego que actualmente lo podemos ver en la lucha por el Heisman.

Lo que más sorprende al ver jugar a Maye y toda la ofensiva aérea de los Tar Heels es su saber estar y progresiones de las lecturas. Tenemos un receptor élite como es Josh Downs, un receptor rapidísimo y con unas manos sobresalientes, evidentemente es el jugador más buscado por Maye. Downs lleva 693 yardas (se ha perdido tres partidos por lesión), pero esa paciencia en las lecturas, impropio de un jugador freshman, hacen que el ataque aéreo de los Tar Heels no sea solo Downs (pecamos de eso la temporada pasada).

Green con 597 yardas y los tres TEs se han convertido en opciones muy reales en el ataque de los chicos de Mack Brown.

El ataque terrestre funciona no nos engañaremos, pero no sobresale nadie, todos los RBs usados superan las 4’5 yardas de media por intento, eso habla muy bien de la OL. Seguimos pensando que tener dos RBs élite como hace dos años con Carter y Williams era normal. Hampton y el lesionado Hood son los dos RBs más encargados de percutir por dentro. Tras la lesión de Hood parece que Elijah Green es el encargado de llevar el peso.

En defensa, seamos sinceros, somos un auténtico desastre, encajamos puntos como churros, 31 de media, el peor equipo de la ACC. Encajamos la barbaridad de 457’7 yardas de media por partido, evidentemente los peores de la ACC superando al penúltimo por 50 yardas. Esto es incomprensible, al principio hablábamos de los Tar Heels como equipo de moda en la FBS, pero los seguidores fieles sabemos que tenemos muchas deficiencias.

En la defensa aérea encajamos 278 yardas de media, no tenemos mala secundaria, sobre todo, en las esquinas con Grimes y Duck, pero el pass rush no llega y su QB tiene siempre muchísimo tiempo para pensar y eso nos mata.

Parando la carrera, más de lo mismo, con 180 yardas de media somos los peores. Tenemos jugadores de mucho talento en la línea defensiva, pero sin conseguir el rendimiento esperado.

Dentro del desastre que es la defensa me gustaría destacar dos nombres, los dos LBs, Echols y Gray, son clave por su rango y capacidades atléticas, intentan ser el pegamento que une la línea con la secundaria que muchas veces parece que juegan cosas distintas. 

Hartman el QB de Wake Forest es un genio aguantando y amagando los play action, como el pass rush no llegue rápido AJ Perry en ruta, se va a poner las botas.  

Maye no hace prisioneros en las defensas rivales – theacc.com

WAKE FOREST

@WakeFB

Wake Forest ha salido del top 25 del AP Poll y eso es debido a su errante trayectoria en las últimas semanas. La derrota ante Clemson -tras dos prórrogas- quedó subsanada con tres victorias… hasta que se cruzaron con Louisville. Las huestes de Scott Satterfield hicieron que los Demon Deacons naufragaran estrepitosamente en un tercer cuarto para el olvido. A partir de ahí, ya nada ha vuelto a ser lo mismo. Eso se notó contra North Carolina State, donde otro tercer cuarto improductivo hizo que los Deacs fueran a remolque el resto del partido y despertarán tarde para ganarlo. 

Esta dinámica se quiere romper de una vez por todas, para así poder retomar la senda de la victoria. Y qué mejor que hacerlo frente a un eterno rival como son los Tar Heels.

El ataque, liderado por Sam Hartman -como viene siendo costumbre-, que quién sabe si dejará de serlo, se está tornando muy previsible por momentos. El Slow Mesh que proponen Clawson y Ruggiero ha sorprendido muy gratamente, pero ya no tanto… 

Ahora bien, parece que el síndrome de Paget-Schroetter que hizo que Hartman se perdiera el comienzo de la temporada, quiera molestar. Aún así, el líder ofensivo de los Deacs, a pesar de los altibajos que ha mostrado, sigue peleando por ser el fino estilista que demostró ser la temporada pasada. 

Con un juego terrestre bien definido y en el que tanto Justice Ellison y Christian Turner se reparten la mayor parte del juego, quizás sea lo que antes tanto lucía como es el juego aéreo lo que necesite más ajustes. A.T Perry sigue siendo un estilete en el juego aéreo, pero ya lo conocen y lo marcan de una manera mucho más férrea, incluso con dobles coberturas. Le secunda Taylor Morin y un jugador que se perdió la pasada temporada por lesión como es Donavon Greene. Dicho esto, merece mención aparte la aportación de Jahmal Banks, el cual se ha convertido en una amenaza tremenda en red zone y que ha dado un salto en su evolución tremendo, así como ha dado un salto cualitativo a la ofensiva de WF. Aún así, la sombra de Jaquarii Roberson es alargada, y se está notando…

Quizás todo esto se deba también a la línea. Parece no ser tan fiable como la línea de la temporada pasada. Se añora un Zach Tom, aunque Dion Keith no está desentonando. Las penalizaciones son algo que se debe subsanar inmediatamente.

En lo que a la defensa se refiere, me apena anunciar que Dave Clawson dijo hace poco en rueda de prensa que Nick Andersen, aquel safety walk on que fuera una gratísima sorpresa en su día, seguirá de baja toda la temporada. Es triste que un jugador con el talento de Nick pase un año en blanco. Esperemos que para la próxima temporada esté preparado y al 100%. Realmente, las lesiones están afectando al rendimiento de jugadores claves, como por ejemplo Rondell Bothroyd, al cual hemos visto renqueante por problemas físicos. Se ve a Jasheen Davis volver por sus fueros, mientras que comparte protagonismo con los demás jugadores de la línea defensiva, como JaCorey Johns y Kendron Wayman. La defensa tiene buena rotación, pero se sigue pensando que Brad Lambert tiene muchísimo trabajo por delante.  

En cuanto a los LBs, Ryan Smenda ha cogido el testigo de Luke Masterson y es el eje sobre el cual pivota la defensa. Y la verdad que buena compañía no le falta. Chase Jones y, sobre todo, el sorprendente Dylan Hazen ayudan en esta línea a las mil maravillas.

Detrás, y a falta de Nick Andersen, Malik Mustapha se ha erigido como elemento primordial de la secundaria y sus números lo avalan. Con unas condiciones físicas increíbles, es una de las principales armas que usa el entramado de Brad Lambert para el blitz. Es un back que perfectamente puede subir a la caja para ayudar, como puede ocupar mucho campo debido a esas condiciones físicas que nombramos anteriormente. Junto a él, Chelen Garnes, AJ Williams, Gavin Holmes o Evan Slocum intentan dar el do de pecho continuamente ante los problemas físicos de Caelen Carson y Nick Andersen, dos jugadores que supuestamente iban a ser titulares a principio de temporada.

@TarHeels_Spain y @WakeFB_Spain

Tiembla, Malik Mustapha va por ti… – godeacs.com

@CoollegeNation 

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