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#8 PENN STATE NITTANY LIONS AT INDIANA HOOSIERS (35-36 OT)

Dramático, polémico, emocionante, épico….a pesar de la riqueza del vocabulario de la lengua española no hay ninguna única palabra que pueda definir el partido vivido el pasado fin de semana en Bloomington, Indiana. El estreno de la Big Ten nos brindó uno de los finales más increíbles e inverosímiles que hemos visto sobre un campo de fútbol americano y será recordado durante mucho tiempo por la fanaticada hoosier. El vuelo milagroso de Michael Penix, haciendo un paralelismo con el mitológico ave fénix, hizo revivir de las cenizas al conjunto local para otorgarle una victoria que parecía impensable a poco menos de dos minutos para la conclusión del tiempo reglamentario. Ganó el partido el equipo que sumó 211 yardas y perdió el conjunto que obtuvo 488 yardas ofensivas en una demostración del carácter irónico del mismo. La agónica y milimétrica victoria -que ni siquiera la tecnología del año 2020 pudo dilucidar- supuso la primera victoria de Indiana frente a un equipo del top10, rompiendo una racha de 42 derrotas frente a equipos de dicho ranking desde 1987.

El inicio del partido no podía hacernos presagiar lo que vendría después. Los Nittany Lions empezaban el encuentro con un drive de más de siete minutos que culminaba con un pase de Sean Clifford (238 yardas, 1 pase de touchdown, 2 interceptaciones, 119 yardas terrestres, 1 touchdown de carrera) para una de las estrellas de los visitantes, el tight end Pat Freiermuth (60 yardas, 1 anotación). Se adelantaban los visitantes 7-0 en el marcador dejando la sensación de que el partido no iba a tener mucha historia. El ataque Hoosier no carburaba al inicio del encuentro, los dos primeros drives de Indiana terminaban en tres únicos  intentos y dando sensación de colapso (yardas negativas en esos intentos). Sorprende que al inicio del partido Indiana cargara el lado derecho, que para Penix es su lado “no natural”,  de sus formaciones. El quarterback local mostraba imprecisión en esos lanzamientos hacia la derecha, especialmente cuando buscaba a Ty Fryfogle.

La defensa iba a mantener a Indiana en el partido. Iba a forzar tres turnovers vitales para los intereses de los Hoosiers durante la primera mitad. Penn State perdía a Noah Cain por lesión y su sustituto Devyn Ford (69 yardas, 1 touchdown) se iba a encargar del ataque terrestre de Penn State y se iba a convertir en un protagonista involuntario del partido. Jaylin Williams iba a comenzar el calvario de Clifford en la primera mitad del partido cuando a menos de un minuto para la finalización del primer cuarto interceptaba un intento de pase del QB de Penn State. Los  locales, sin embargo,  solo pudieron rentabilizar el error local  mediante una patada de tres puntos.

Stevie Scott III, corredor Hoosier (57 yardas, 2 anotaciones en el partido) empezó a percutir sobre la defensa de los Nittany Lions y con una  excepcional carrera de 14 yardas que terminaba también en un salto hacia la end zone adelantaba al conjunto de Tom Allen (7-10). El harakiri de los hombres de James Franklin iba a continuar en el siguiente drive. Clifford volvía a sufrir una interceptación en un intento de pase que ejecutaba desde su yarda cinco. Jamar Johnson (10 tackles, 1 interceptación, 1 fumble forzado) comenzaba su excepcional encuentro atrapando la pelona que enviaba Clifford y dejando a los Hoosiers en una posición de campo propicia para conseguir una nueva anotación. Scott III ponía tierra de por medio (7-17) gracias una carrera de dos yardas. El ataque hoosier apenas había aparecido sobre el césped y los locales ganaban por diez puntos de ventaja.

Los  visitantes iban a completar la nefasta primera parte con una nueva perdida de balón. Cuando parecía que podrían recortar distancias en el marcador, Will Levis perdía el control del balón en la yarda siete de Indiana para desesperación del técnico visitante. Para colmo de males, todavía tendría tiempo el conjunto de James Franklin de fallar un field goal antes del descanso después de un nuevo fumble de Scott III. Los Nittany Lions se marchaban a vestuarios después de una primera parte para olvidar.

Acrobático Michael Penix – theathletic.com

En la reanudación los visitantes empezaron a mostrar una mejor versión. Clifford se mostró más seguro y peligroso con sus piernas. Iba a acortar distancias (14-17) gracias a una carrera de 35 yardas. El ataque Hoosier continuaba siendo ineficaz y la defensa, en la que brillaron el linebacker  McFadden (11 tackles) y Jamar Johnson, comenzó a  mostrar signos de agotamiento. A tres minutos de finalizar el partido comenzó el torbellino de emociones. Clifford encontraba un agujero en el centro de la secundaria local y conectaba mediante un pase de 60 yardas con uno de los jugadores más destacados de la ofensiva de los Nittany Lions, el receptor Jahan Dotson (94 yardas, 1 touchdown). Los visitantes se adelantaban (21-20) en el marcador por primera vez en el partido después del drive inicial en una ventaja que parecía definitiva.

No parecía haber esperanzas para los locales después de que en el siguiente drive, Shaka Toney obtuviera dos sacks sobre Penix y los Hoosiers no lograran materializar un intento de cuarto down de veintiuna yardas. Menos de dos minutos para el final y los hombres de Franklin tenían el balón en la yarda 14 de los Hoosiers.

Devyn Ford no olvidará nunca la lección que aprendió después. En ese ataque, Tom Allen ordenaba a los suyos que dejaran anotar a los Nittany Lions. La defensa local no hacía ningún esfuerzo por bloquear la carrera de Ford que justo al pisar la línea de la end zone pareció percatarse de lo que estaba ocurriendo. Si se hubiera arrodillado, su equipo habría ganado el partido. La anotación subió al marcador y los visitantes se ponían 28-20 arriba a falta de 1 minuto 42 segundos. Lo que sucedió después es antológico. Penix se erigió en el Salvador de su equipo, dirigió un drive magistral con pases espectaculares para Swinton y Jacolby Hewitt y terminaría anotando con una carrera de una yarda. A los Hoosiers solo les valía una conversión de dos puntos para empatar el partido y Penix se iba a encargar de lograrla con una carrera de dos yardas. Se había completado el milagro.  Una mala patada después de esta anotación pudo terminar en tragedia local pero el kicker de Penn State fallaba un  field goal de 57 yardas que llevaba el partido a la prórroga.

Penn State iba a aprovechar su oportunidad en el tiempo añadido y Clifford conectaba con Parker Washington para adelantarse en el marcador y meter presión a los hombres de Allen. Pero Penix había renacido, estaba inspirado y mediante un gran pase a la esquina de la end zone para Whop Philyor mantenía vivas las esperanzas locales. Allen decidió arriesgar e ir a por el partido mediante una conversión de dos puntos, Penix recibe el snap, localiza un hueco y comienza a correr hacia la esquina derecha de la end zone, cuando intuye la llegada de la defensa lion se lanza hacia el pilón con una acrobática estirada, el balón parece tocar la línea lateral y el pilón al mismo tiempo… En este instante, el mundo en Bloomington parece detenerse esperando la decisión arbitral, un interminable segundo transcurre hasta que se alzan los brazos que visten camisetas a rayas blancas y negras.  Conversión de dos puntos conseguida. Se ha logrado el milagro y victoria 35-36 para los Hoosiers.

La jugada se revisaría con el poder de la tecnología desde los ángulos posibles, pero ni con toda la ayuda que nos brindan los avances científicos se pudo determinar si por milímetros el balón toca primero la línea o el pivote naranja. Se mantiene la decisión arbitral y se produce una explosión de júbilo de la afición local que necesitaban históricamente una victoria de impacto. El encuentro supone también la ascensión de Penix al particular Olimpo de los Dioses de la hinchada hoosier.

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MIDDLE TENNESSEE BLUE RAIDERS AT RICE OWLS (40-34 / 2OT)

En su magna obra Del sentimiento trágico de la vida, don Miguel de Unamuno elabora uno de los más completos ensayos filosóficos, realizando una profunda incursión en los problemas existenciales más acuciantes de la sociedad contemporánea. Este célebre título bien pudiera haber sido el resumen del partido que se celebró la tarde del pasado sábado en el Rice Stadium de la localidad tejana de Houston. Ni el más maquiavélico y retorcido guionista hollywoodiense hubiera urdido una trama más aviesa y vesánica. 

Rice hizo una heroica remontada, se puso por delante a escasos segundos, sufrió un primer gran revés llegando a la prórroga, supo contener un primer ataque blue raider en el primer overtime y experimentó el más diabólkico e inesperado giro que podía depararle el azar futbolístico: un kicker que lanza para ganar y un ovoide rebelde y exquisito que tocó cuatro veces los palos antes de rehusar convertirse en la anotación que supusiera la victoria de Rice. Cansados de luchar contra la marea trágica del destino, los Owls se ahogaban en la segunda prórroga, merced a una estampida de un mariscal de campo de apellido irlandés, el indómito Asher O’Hara. 

Acudían al Rice Stadium dos conjuntos que habían tenido idéntico récord la temporada pasada en su conferencia (3-5). Middle Tennessee llegaba con una victoria y cinco derrotas en una campaña que se estaba convirtiendo en una auténtica pesadilla, a pesar de las expectativas generadas para los Blue Raiders al inicio de la misma. Por su parte, Rice ansiaba estrenarse con triunfo en el que significaba su debut. Los hombres destinados a liderar ambos ataques podían situarse en las antípodas uno del otro. De un lado, Asher O’Hara -QB de Middle Tennesse- que entraba al partido liderando a todos los mariscales de campo de la FBS en yardas de carrera con 407, y consiguiendo, en cuatro partidos contra equipos C-USA, 1365 yardas aéreas y 12 touchdowns. De otro lado, Mike Collins -QB de Rice- un graduate transfer procedente de TCU y que, en toda su carrera, solo había conseguido 1108 yardas por aire y 6 TDs. 

El partido se iniciaba con un interesante drive sostenido por parte de Rice, que con carreras de Juma Otoviano (84 yardas) y JoVoni Johnson se plantaba en la yarda 16 de los Blue Raiders, consiguiendo Collin Riccitelli -postrero héroe negativo del encuentro- un field goal de 34 yardas. El siguiente ataque de Middle Tennessee también era protagonizado por el juego terrestre, gracias a acarreos del propio O’Hara (333 yardas aéreas, 2 TDs, 69 yardas de carrera, 2 anotaciones) y de Chaton Mobley, pero la defensa owl provocaba un fumble y recuperaba el ovoide. 

La siguiente secuencia ofensiva de Rice volvía a tener a Mike Collins (242 yardas aéreas, 4 TDs, 1 interceptación) y al corredor Otoviano como claros protagonistas, llegando rápidamente a terreno blue raider, aunque volviendo a anotar, pero solamente gracias a una nueva patada de Riccitelli. 6-0 a favor del equipo local. 

O’Hara comenzaba a asumir cada vez más protagonismo y conseguía llegar a terreno de Rice con un gran pase de 26 yardas a CJ Windham (109 yardas, 1 TD). No obstante, hasta ese momento, la defensa owl se mostraba inexpugnable. Middle Tennessee intentaba un field goal de 52 yardas, que era fallado por Crews Holt. En la siguiente secuencia ofensiva, Mike Collins intentaba completar uno de sus primeros pases, pero era interceptado por Gregory Grace Jr, que dejaba el ovoide a O’Hara en la yarda 49 de Rice. Sin embargo, las defensas se imponían tanto en este ataque como en el posterior drive del equipo tejano. Las ofensivas de ambos conjuntos se mostraban completamente inoperantes. 

Al inicio del segundo cuarto, O’Hara arrancaba, por fin, un prodigioso drive de 68 yardas y 7 jugadas, que finalizaba con un magistral pase de 25 yardas a Yusuf Ali. Middle Tennessee se ponía por delante 7-6. Este arreón del equipo entrenado por Rick Stockstill parecía despertar al ataque de Rice de su letargo, iniciando Collins una secuencia ofensiva muy larga, con 18 jugadas y recorriendo 80 yardas, que aunaba juego terrestre y aéreo, y que concluía con un eficaz pase de 3 yardas de Collins a August Pitre III. Rice se colocaba nuevamente por delante. 

La caja ofensiva de las esencias se destapaba, tras un tedioso primer cuarto, y Asher O’Hara no se rendía, moviendo las cadenas enérgicamente y recorriendo rápidamente el emparrillado. El final de esta secuencia ofensiva era impresionante, con un magistral pase de 21 yardas, que CJ Windham hacía bueno y suponía el 14-13 a favor de Middle Tennessee. El postrero intento de Rice no daba frutos y, con ventaja de un punto para los Blue Raiders, se llegaba al descanso. 

El inicio del tercer cuarto suponía una nueva exhibición ofensiva de Asher O’Hara -auténtico “hombre orquesta” de la ofensiva blue raider-, que él mismo cerraba con una carrera para touchdown de 2 yardas. Middle Tennessee comenzaba a poner tierra de por medio, 21-13 a su favor. Los siguientes dos ataques eran abortados por las defensas, que volvían al buen nivel de la primera parte.

Conmoción en Rice – chron.com

En la siguiente jugada, tras un acarreo de 14 yardas de Mike Collins, el QB local sufría un sack de Cody Smith, y el ovoide era recuperado por el defensa blue raider, Johnathan Butler, que recorría 32 yardas para TD. Middle Tennessee parecía cerrar el partido con un claro 28-13. Pero nunca se debe subestimar la tenacidad de un equipo de la prestigiosa Rice University, Mike Collins quería reparar el error cometido e iniciaba un fantástico drive de 65 yardas. En este momento, entraba en escena otro de los grandes protagonistas del encuentro, el receptor Austin Trammell (76 yardas, 2 TDs). Trammell atrapaba un pase de Collins, recortando la distancia en el luminoso del Rice Stadium: 28-19. 

El siguiente ataque de Middle Tennessee estuvo dominado por el juego terrestre, con carreras de Javy McDonald, Chaton Mobley y el propio O’Hara. Mas la defensa owl supo guardar bien su nido, solo permitiendo un nuevo field goal de 20 yardas de Crews Holt. Rice estaba de dulce e iniciaba el último cuarto con otro gran drive de 63 yardas. El corredor Khalan Griffin se erigía en el claro protagonista, aunque el broche final a esta secuencia de ataque lo ponía Mike Collins con un gran pase de 22 yardas para Jack Bradley. 31-26 y el partido se volvía a abrir. 

Las defensas volvían a ser más eficaces que los ataques en los tres siguientes drives. Tras este periplo claramente defensivo, Mike Collins iniciaba una nueva secuencia ofensiva de más de 80 yardas. El resultado de la misma era otro gran pase de 20 yardas para Trammell, que este convertía en seis puntos más para Rice. Las huestes lideradas por Mike Bloomgren buscaban la conversión de dos puntos y Trammell la hacía buena. 34-31 para el equipo tejano y solo 34 segundos en el luminoso. 

O’Hara iniciaba un frenético y contundente ataque para Middle Tennessee, y conseguía una posición muy ventajosa para que Crews Holt anotara el field goal del empate. 34-34 y tocaba overtime en Houston. 

En el primer OT, la defensa de Rice conseguía parar las acometidas de O’Hara y sus hombres, forzando a una patada larga de 50 yardas, que era fallada por Holt. Los astros parecían sonreír a los Owls. Sin embargo, el fatum, ese destino adverso que tanto preocupó a los trágicos griegos, hacía su aparición en el Rice Stadium. Riccitelli tenía la victoria en una patada de 45 yardas, pero el ovoide -despiadado y burlón- jugueteaba con los palos y se mostraba esquivo al triunfo owl. En la segunda prórroga, se apreciaba a un Rice destrozado por tan cruento final, y la segunda oportunidad de field goal de Riccitelli era bloqueada por Jalen Jackson. El indómito y enérgico Asher hacía honor a su apellido -la inolvidable y eterna Scarlett O’Hara se sentiría orgullosa-, olía sangre en el rival y galopaba 14 yardas para anotar el TD que cerraba el partido y daba la segunda victoria a Middle Tennessee. 

Los Blue Raiders tendrán una de semana de descanso y recibirán, en Murfreesboro, a Charlotte el próximo 7 de noviembre. Por su parte, Rice tratará de reponerse de esta dura derrota en su visita a Hattiesburg, donde se verá las caras con Southern Miss. 

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GEORGIA STATE PANTHERS AT TROY TROJANS (36-34)

Partido muy entretenido e igualado de la División Este de la Sun Belt, el que se disputó en el Veterans Memorial Stadium de Alabama. Troy Trojans recibían en su casa a Georgia State Panthers. Unos troyanos que iban 3-1 en su cómputo general, mostrando una gran competitividad y luchando por el liderato de la Sun Belt East. Venían de ganar agónicamente con un FG final frente a Eastern Kentucky. En frente tenían a unos Panthers irregulares con un 1-2 en su cómputo de victorias-derrotas, pero con el QB Cornelius Brown lV jugando a un gran nivel.

El partido comienza muy bien para los Panthers, con un Cornelius Brown lV moviendo muy bien las cadenas, avanzando poco a poco y anotando TD con un pase a su compañero el TE Roger Carter. El partido a partir de entonces queda estancado. Presenciamos varios “3 y fuera” en los siguientes drives, sin peligro alguno, hasta que Troy reanima el partido con su primer TD del día. Es un drive bastante trabado por las penalizaciones de ambos equipos pero con unos Trojans que salen vencedores, dos false starts solventados por un gran pase de 31 yardas al WR Marcus Rogers. Un pass interference de la defensa rival sobre el WR Reggie Todd hacen colocarse al equipo en la red zone rival, en donde al final el QB Gunnar Watson pasa a su compañero el WR Khalil McClain anotando el TD. Aunque les va a costar caro, ya que, en el lance de la jugada, el QB Watson cae lesionado debido a un golpe en el costado que le deja con problemas para respirar. 7-7.

En el siguiente drive, los Panthers avanzan lentamente, costándole avanzar y acabando con un FG de 46 yardas. Y es ahora cuando asistimos a una secuencia de errores ofensivos, donde los locales salen mejor parados. En 5 drives jugados se producen 2 FGs errados (uno por cada equipo), dos fumbles perdidos, uno por cada equipo y una interceptación. 

Los Trojans anotan dos TDs gracias a una interceptación y pick six del CB Reddy Steward al QB Cornelius Brown, y a un fumble provocado por un sack al mismo Cornelius del DL Will Choloh, que es recuperado por su compañero Shakel Brown (el otro DT), anotando TD en el retorno. Mal momento para el QB de Georgia State, pues la defensa troyana hizo un gran trabajo. También asistimos al debut en la temporada del QB Jacob Free, sustituyendo al lesionado Watson. 21-10 a favor de los Trojans. La primera parte del partido acabó con otra anotación de FG de los visitantes, poniendo el 21-13 al descanso.

El partido se reanuda del descanso. Troy comienza mal, su QB suplente Jacob Free es interceptado ya en la red zone rival por el S Antavious Lane, que deja a su equipo en la mitad del campo. Los Panthers de Georgia aprovechan el regalo de su defensiva y consiguen anotar un TD. En esta ocasión, gracias a una carrera de 27 yardas de su RB suplente Tucker Gregg, en la que se juegan un 4ª y 2 y en la que reciben el máximo premio. 20-21 en el marcador.

Troy sigue sin carburar tras la pérdida de su QB Watson. Y los visitantes tratan de sacar provecho a la situación, el QB Cornelius Brown conecta de nuevo con su compañero el TE Roger Carter con un pase de 36 yardas para TD, convirtiendo a Carter en su receptor referente en el partido. 26-21 por culpa del extra point bloqueado, pero se ponen de nuevo por delante en el marcador.

Troy sigue sin funcionar en ataque, el OLB panther Jordan Strachan hace un sack al QB Jacob Free, que comete un fumble en su yarda 14 y es recuperado por el propio Strachan, gran jugada defensiva de Jordan Strachan y gran partido para él, ya que fue él también el que recuperó el otro fumble cometido en la primera parte. Gracias a la empanada ofensiva de Troy, los visitantes se crecen y lo vuelven a aprovechar, en esta ocasión partiendo ya en la red zone y quedándoles 8 yardas para anotar. El TD es anotado por el QB Cornelius Brown de una carrera de 2 yardas. 33-21 para Georgia State, en un partido que parecía sentenciado. Pero lejos de la realidad, los de Troy parecen despertar por fin, tras un par de drives sin peligro y entrados en el 4º cuarto, el QB suplente Jacob Free parece sentirse más cómodo, y conecta un gran pase de 35 yardas para su WR Khalil McClain que los deja a pocas yardas de la end zone, y que al final anotan TD gracias a otro pase, de 2 yardas al TE A.J. Lewis. Los troyanos se meten en el partido de nuevo poniéndose a tan solo una anotación de ganar el partido. 33-28.

En el siguiente drive, el HC panther Shawn Elliot juega con sentido común, trata de jugar de manera lenta, haciendo consumir mucho tiempo en el reloj, aunque al final sin el objetivo del TD, conformándose con un FG que los dejaba por delante 36-28 y obligando al rival a anotar TD y la conversión de dos puntos para igualarles.

Cornelious Brown is on fire – collegefootballnews.com

Con la intención de lograr esa remontada, los troyanos se ponen a jugar más agresivos, avanzando rápido a base de pases, hasta que Jacob Free de nuevo es interceptado por el CB Cameron Sims. Mal día para el QB local, con un nuevo turnover y en donde están acusando la baja de su QB titular.

Los nervios se instalan en ambos equipos, unos tratando de no perder y los otros tratando de ganar como sea. Los de Georgia ya solo piensan en consumir reloj, parece como que ya no importara anotar más, aunque haciendo 3 y fuera no consigues nada, ni consumir reloj ni avanzar para anotar. 

Troy tampoco consigue avanzar en el siguiente drive, jugándose el 4º down aunque es en vano, pase incompleto del QB Free. El OLB panther Stachan sigue rindiendo a gran nivel defensivo. Los de Georgia en ataque siguen mentalizados a jugar rácanos, como sin ganas de anotar más y tratando de consumir el reloj, pero de nuevo les sale mal la jugada, cometen un terrible fumble a tan solo 1 minuto y 20 segundos para finalizar el encuentro, lo que hace presagiar un fatal desenlace para Georgia State. El fumble lo comete su RB Dustin Coates, forzado por el LB K.J. Robertson y recuperado por el S Kyle Nixon en mitad del campo. Los Trojans se vienen muy arriba, se ven con posibilidades de igualar la contienda cuando todo parecía perdido. Dos buenos pases de Jacob Free a su WR Reggie Todd hacen que la remontada sea posible, lo tienen muy cerca, anotan el TD gracias al mismo Reggie Todd, solo les queda convertir los dos puntos extra para empatar el partido y llevarlo a la prórroga, pero es entonces cuando todo se viene abajo.

El QB suplente Jacob Free remata su mal partido con un pase horroroso, imposible de atrapar. Final del partido en el que ninguno de los dos equipos se lo cree. Final de infarto para los seguidores y emoción hasta el último momento. 

Al final gana el partido Georgia State 36-34. Un partido en el que las defensas se han impuesto en los momentos clave, y en el que los ataques no han rendido al nivel esperado, sobre todo por parte de los locales desde el momento de la lesión de su QB titular Gunnar Watson y la entrada de Jacob Free.

En ataque, por parte de los Panthers destacamos a su TE Roger Carter con 7 recepciones, 72 yardas y 2 TDs. Por parte de los Troyanos, sobresalen el WR Reggie Todd con 8 recepciones, 130 yardas y 1 TD, siendo el receptor más seguro y provocando varias interferencias de pasea su marcador.

En defensa, por parte de Georgia State, destacamos a su OLB Jordan Strachan, siendo clave y decisivo (con 2 sacks, 3 placajes para pérdida de yardas, 1 fumble Forzado y 2 recuperados), el gran trabajo de su pareja de ILBs Stephens McQueen y Blake Carroll con 9 y 8 placajes respectivamente y el S Antavious Lane con 7 placajes, 1 pase defendido y 1 interceptación. Por parte de Troy, gran labor de sus LBs Jayden McDonald y Carlton Martial, con 16 y 15 placajes respectivamente, el S Kyle Nixon (con 8 placajes y 2 fumbles recuperados), y el DT Will Choloh (con 5 placajes y 1 sack).

El próximo partido para Georgia State es este sábado 31 de octubre, en el que reciben a los invictos Coastal Carolina Chanticleers, rankeados el #20 en el top 25. Mientras que Troy Trojans juega también el próximo sábado, visitando a Arkansas State.