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KANSAS STATE WILDCATS AT OKLAHOMA SOONERS (38-35)

Vibrante partido el que se vivió en el Memorial Stadium de Norman (Oklahoma), donde los Sooners recibían a los Wildcats de Kansas State. Un partido que estuvo a punto de posponerse a causa de numerosos casos positivos por COVID en el equipo visitante, pero que al final se pudo disputar.

Oklahoma quería resarcirse de la derrota del pasado año frente a su rival, mientras que para Kansas State era el partido más motivante de la temporada, pues no tenían nada que perder frente a uno de los cocos de la competición, además de ser el partido del año para ellos en cuanto a audiencias televisivas.

El partido comenzaba con una interceptación al QB sooner Spencer Rattler, en la que el DT Jaylen Pickle desvía el balón para acabar en las manos de su compañero el LB Sullivan. En este primer cuarto, se aprecia la conexión que hay entre el QB Rattler y dos de sus dianas favoritas, el TE receptor Stogner y su WR freshman Mims Jr., que da como resultado el primer TD del partido, obra de Mims. Mientras, los Wildcats salen sin ideas y un ataque nulo.

Nada más comenzar el segundo cuarto, TD de nuevo de Oklahoma: un pase de 35 yardas al WR Stoops se convierte en el segundo TD para los Sooners, dominio total del partido hasta este momento. Con el 14-0 y cuando parecía que Oklahoma se disponía a anotar en el siguiente drive, Rattler es de nuevo interceptado, esta vez por el CB Gardner que marca muy bien al WR Mims Jr. Seguidamente, en el drive de Kansas State, cuando todo parecía acabado tras el drop del WR Knowles, Thompson hace un gran pase a su WR Taylor, con el que se estrenan en el marcador anotando TD. Los Wildcats están anulados en carrera, por lo que solo consiguen avanzar a base de pases.

La primera parte del partido acaba con otra anotación de Oklahoma, de nuevo gracias a la conexión de Rattler con Stogner y Mims, anotando de nuevo este último. 21–7 a favor de los Sooners.

La segunda parte comienza como la primera, con dominio de los Sooners y una nueva anotación que parece sentenciar el partido, esta vez de un pase de Rattler a su RB Jeremiah Hall. Poniendo el 28-7 en el marcador.

A Kansas State se le ponía el partido muy cuesta arriba a no ser que despertaran de su letargo, así que iban a tener que arriesgar más en lo que quedaba de partido, y parece que estaban dispuestos a ello. Un gran pase del QB Thompson a su RB, el pequeñito, escurridizo y rápido jugador Deuce Vaughn. Recorre prácticamente todo el campo hasta ser placado quedándole 1 yarda para anotar, gran carrera del S sooner Pat Fields, que es uno de los defensas más destacados del partido. El trabajo lo finaliza el propio Thompson, avanzando esa yarda con una carrera.

En el siguiente drive, Rattler pasa a Stoops completamente solo y desmarcado, en un gran fallo de la secundaria wildcat, que los deja en posición franca para anotar, el encargado es el RB McGowan gracias a una carrera. A partir de entonces, y con un 35-14 para los Sooners, la defensa de Oklahoma se relaja y los Wildcats lo aprovechan. Thompson conecta un pase con su RB Keyon Mozee de 78 yardas, que los deja a tan solo 2 yardas de anotar gracias al placaje de nuevo del S sooner Fields, aunque sus esfuerzos son en vano, ya que Thompson, de nuevo, es el encargado de ganar esas yardas para anotar su segundo TD de carrera en el partido.

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La «hormiguita atomica» Vaughn fue la pesadilla sooner – heartlandcollegesports.com

En el siguiente drive, el ataque de Oklahoma comienza a jugar nervioso, sienten que no llegan a matar el partido, y como consecuencia comienzan a cometer errores y a precipitarse. La primera es un fumble de su RB McGowan, que lo recupera el DE de Kansas State Wiley, los Wildcats se animan y comienzan a jugar más agresivos y decididos, no tienen nada que perder. Es entonces cuando sale a relucir de nuevo la conexión de Thompson con su RB, la “hormiga atómica” Vaughn con un pase que hace daño a la defensa sooner, anota el TD otra vez el QB Thompson -su tercer TD de carrera del partido-, y convirtiéndolo en el MVP del partido.

Oklahoma esta herida, y en su siguiente drive no consigue anotar, los nervios se apoderan de ellos, sobre todo, a la OL, cometiendo varias penalizaciones, y terminando con un despeje de patada bloqueado por la defensa de Kansas State, dejándoles en la yarda 30 de los Sooners. Esto hace que los Wildcats se aprovechen y consigan anotar de nuevo con una carrera de la “hormiga atómica” Vaughn, muy bien trabajada gracias a los bloqueos de sus compañeros. Consiguen igualar el partido a 35.

Oklahoma estaba sentenciada a muerte, se intuía, y la defensa de Kansas aplica una presión agresiva a Rattler que le resulta efectiva, consiguiendo pararles con un gran sack del DE Massie. En el siguiente ataque de los de Kansas, se obra el milagro, por primera y única vez del partido, Kansas State se adelanta en el marcador gracias a un field goal, 38-35.

Todavía quedaba tiempo para que Oklahoma reaccionara y se llevara el partido, pero lejos de la realidad, los Wildcats consiguen de nuevo pararles, aunque en gran parte es por las penalizaciones que sigue cometiendo la OL. En la última oportunidad, Rattler es interceptado a la desesperada. Final del partido, David se impuso a Goliat, parece que los Wildcats de Chris Klieman le tienen cogida la medida a los Sooners de Lincoln Riley, que los dos últimos años se han convertido en su pesadilla.

Los jugadores que debemos destacar por parte de los de Kansas son su QB Thompson, que fue el MVP del partido, con un TD de pase y 3 de carrera, echándose a las espaldas a su equipo en los peores momentos, y su “hormiga atómica”, el RB Deuce Vaughn que ha demostrado ser muy peligroso no solo en la carrera sino también en el juego aéreo.

Por parte de Oklahoma, la conexión Rattler con su TE Stogner y su WR Mims les va a dar numerosas alegrías en el futuro próximo, aunque en este partido no pudo ser. Tiene que mejorar bastante esa OL y ese juego de carrera, ya que se les veía jugar de manera precipitada en numerosos momentos del partido.

Kansas State tiene su próximo partido en casa, el 3 de octubre frente a Texas Tech Red Raiders. Mientras que Oklahoma visitará el campo de los Ciclones de Iowa State.

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TEXAS LONGHORNS AT TEXAS TECH RED RAIDERS (63-56 OT)

En 1974, Tobe Hooper, producía, escribía y dirigía uno de los mayores clásicos del cine de terror. Una película de culto, en el que la mítica y terrorífica figura de Leatherface pasó a los anales de la posteridad. El pasado 26 de septiembre, otra “Matanza de Texas” se obró en Lubbock, pero, en esta ocasión, la carnicería fue de puntos y… errores. 

Sin ningún tipo de duda, el pundonor es la característica más plausible en Sam Ehlinger, quarterback de los Longhorns. Es todo esfuerzo, sacrificio y jamás baja los brazos. Con tres minutos y trece segundos restantes, y un aplastante 41-56 a favor de Texas Tech, Sam sabía que podía robar una gesta al destino -FOX daba, en ese preciso momento, un 99’99% de posibilidades de que la victoria se quedara en Lubbock-, se echó el equipo a la espalda y asumió la responsabilidad de acometer una acción heroica, que será recordada durante mucho tiempo en Austin. Matt Wells, Keith Paterson, todo su staff técnico y la unidad defensiva sufrieron un rapto emocional que los paralizó, y del que resultará harto complejo reponerse. 

Ehlinger con un certero pase de 12 yardas a Joshua Moore obraba el milagro e impedía el tercer gran upset de la jornada. Minutos antes, miraría a su técnico, Tom Herman, y con total confianza le aseveró que remontarían y ganarían el partido. Herman sabía que Sam lo lograría…

El Jones AT&T Stadium acogía uno de los encuentros más atractivos de la jornada, un partido que enfrentaba a dos de los programas más extremos dentro del Estado de la Estrella Solitario: la todopoderosa Texas frente a unos Red Raiders, que, deportivamente, no disfrutan de su mejor momento, pero que viven en un estado de total entusiasmo tras la eclosión de su gran Mesías, Patrick Mahomes. 

Las hostilidades se abrían con un magnífico drive sostenido de 75 yardas, capitaneado por el líder longhorn, Sam Ehlinger (262 yardas, 5 touchdowns, 1 interceptación, 69 yardas terrestres, 1 anotación). El drive finalizó con un acarreo de dos yardas de Sam. Alan Bowman (331 yardas, 5 touchdowns, 3 interceptaciones), quarterback red raider, no iba a ser menos que su homólogo tejano y supo mover las cadenas en un gran drive de también 75 yardas, que concluía con un gran pase de 13 yardas para KeSean Carter (77 yardas, 2 anotaciones).

El siguiente ataque tejano solo se contentaba con un field goal de Cameron Dicker de 43 yardas. Tras un tres y fuera por parte del conjunto de Wells, las huestes de Tom Herman volvían a tener la posesión y Sam Ehlinger encontraba -por vez primera- a Joshua Moore (73 yardas, 3 touchdowns), gracias a un pase de 31 yardas. 17-7 a favor de los Longhorns. 

Por vez primera -y casi única- en el encuentro, las defensas hacían su aparición, consiguiendo parar ambos ataques en dos drives consecutivos. Sin embargo, en el siguiente ataque red raider, con la inestimable ayuda de un pass interference, Bowman encontraba nuevamente a KeSean Carter, que atrapaba un pase de 22 yardas y acercaba a Texas Tech. El espectáculo de los equipos especiales irrumpía y los Red Raiders recuperaban un on-side kick. Sin embargo, la tragedia ya comenzaba a asomar sobre el cielo de Lubbock, y Bowman era interceptado por Chris Brown. 

El ovoide volvía a Texas. Sam Ehlinger y Keaontay Ingram eran los agentes principales de un drive sostenido de 51 yardas, que moría con una agónica carrera de una yarda de Roschon Johnson.  Un red raider nunca debe bajar los brazos y Alan Bowman es uno de pura cepa, así que comandó un magistral drive de 75 yardas, que fructificaría en un maravilloso pase de 19 yardas a Erik Ezukanma (91 yardas, 1 TD). 24-21 y Texas Tech estaba muy vivo. Esta anotación acrecentó los ánimos de los jugadores locales, y la defensa provocó un rápido tres y fuera. La posesión volvía al lado red raider, mas Chris Adimora leyó perfectamente las intenciones de Alan Bowman y lo interceptaba por segunda vez en el encuentro. Dicho regalo (ovoide en la yarda 19 de Texas Tech) no era desaprovechado por Sam Ehlinger, que lanzaba un perfecto pase a Brenden Schooler, que suponía el 31-21 y el final de la primera parte. 

Pistolero Ehlinger - cbssports.com

Pistolero Ehlinger – cbssports.com

En la reanudación, tras un mal drive, Xavier Martin conseguía recuperar un fumble y anotar TD, tras la patada de Trey Wolff. Los nervios afloraban en el equipo de Austin, que era incapaz de conseguir nada productivo en la siguiente posesión. No obstante, los equipos especiales de Texas volvían a dar ventaja a su equipo, tras un bloqueo y touchdown logrado por Jahdae Barron. Las mesnadas de Tom Herman volvían a poner los 10 puntos a su favor, 38-28 en el marcador. 

Un siguiente gran drive de Bowman no pudo fructificar en puntos, tras fallar Trey Wolff el field goal. No obstante, Texas tampoco pudo hacer buena su posesión y pateó el ovoide tras seis jugadas. En la siguiente posesión red raider, Bowman movía perfectamente las cadenas y T.J. Vasher hacía magia con una recepción de 29 yardas. El magnífico drive de las hordas de Wells insuflaba bríos nuevos, y Alex Hogan volvía a interceptar a Sam Ehlinger en la yarda 10 de Texas. SaRodorick Thompson (104 yardas, 2 anotaciones) cumplía su papel, conseguía una carrera de 10 yardas y ponía por delante a su equipo. Así se llegaba al final del tercer cuarto. 

El último cuarto se iniciaba con un field goal de Cameron Dicker, que reducía la ventaja de Texas Tech a solo un punto. Tras un tres y fuera de los Red Raiders, el infortunio se tornaba de color naranja y Adrian Frye recuperaba el ovoide. Nueva oportunidad para implementar la ventaja local. Alan Bowman lanzaba un certero pase y T.J. Vasher se convertía en leyenda, realizando una recepción simplemente espectacular. 

Texas parecía entrar en knock out, siendo parado rápidamente su ataque. En la siguiente posesión, SaRodorick Thompson parecía herir de muerte a los Longhorns, gracias a una majestuosa carrera de 75 yardas. 3 minutos y 13 segundos, ventaja de 15 puntos y tiempo para la épica. 

Era el momento de Ehlinger: dos touchdowns (Brennan Eagles, Joshua Moore), un on-side kick recuperado y una anotación de dos puntos obraban el milagro y el partido se iba a la prórroga. Un overtime que solo podía tener un ganador: los Longhorns. Ehlinger volvía a encontrar a Moore, mientras que unos Red Raiders, hundidos, simplemente esperaban la estocada final, que llegaría con la tercera interceptación a Bowman. 

La próxima jornada Texas recibirá a TCU, en uno de los duelos más atractivos de la Week 5, mientras que Texas Tech viaja a Manhattan, donde se medirá a una de las sensaciones de la temporada, K-State Wildcats. 

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MISSISSIPPI STATE BULLDOGS AT LSU TIGERS (44-34)

Vasco Núñez de Balboa partió el 1 de septiembre de 1513 en busca de un imposible. A bordo de un pequeño bergantín, consiguió convencer a 190 hombres y a un grupo de indígenas locales para embarcarse en la búsqueda del Dorado, la mítica ciudad colmada de oro y riquezas. Sus hombres  creían en el liderazgo del navegante español. El 25 de septiembre la expedición descubre el “Mar del Sur” (hoy conocido como Océano Pacífico). Ningún ser humano había pisado esas aguas con anterioridad, la riqueza que encontraron en su viaje no era dorada sino del color azul turquesa del novedoso mar. 

Mike Leach llegó a Starkville con una misión que se antojaba igual de complicada que la del conquistador natural de Jerez de los Caballeros. Convencer a su plantilla de que podían conquistar la todopoderosa SEC. Transformar un equipo eminentemente corredor en un batallador ejército aéreo que despliegue su célebre Air Raid por la más prestigiosa de las Power5. Por lo visto el pasado fin de semana en el Tiger Stadium, ha comenzado a alcanzar su objetivo. La bandera pirata de Mississippi State ya ondea sobre el césped del Valle de la Muerte, territorio de su primera conquista, tras la victoria de los Bulldogs frente al vigente y renovado campeón de la competición por 44-34.

El encuentro dejó claro desde el pitido inicial la renovada versión que íbamos a ver de ambos equipos. LSU empezó a dejar claro que iba a echar mucho de menos el talento que ha perdido. Brennan (345 yardas, 3 touchdowns, 2 interceptaciones) comenzaba como titular su primer partido desde el instituto y mostró cierta inseguridad y lentitud en la toma de decisiones en los drives iniciales. Se mostró dubitativo en muchas acciones y no le ayudó el rendimiento de su nueva línea ofensiva (7 sacks encajados) ni el rendimiento del juego terrestre al inicio del encuentro. El punter de LSU, Zach Von Rosenberg (segundo jugador de más edad de la NCAA con 30 años) era el mejor jugador de LSU en esos drives iniciales.

La defensa de los Bulldogs enseñó a Leach desde el inicio del encuentro que nunca ha entrenado a un conjunto con tanta calidad defensiva y empezó a incomodar a la ofensiva de LSU desde el comienzo. El linebacker  Erroll Thompson (10 tackles, 1 sack), el safety Shawn Preston y el defensive end Marquiss Spencer (2 sacks) fueron los jugadores más destacados de la zaga visitante.

K.J. Costello (623 yardas, 5 touchdowns, 2 interceptaciones) por su parte, empezó a darse cuenta de que va a ser muy feliz con Mike Leach y en su primer partido al mando de los Bulldogs estableció el récord de la SEC como quarterback con más yardas aéreas en un encuentro. Empezó a conectar con sus receptores desde los primeros drives y después de mostrar buena química con el excelente Osirus Mitchell (183 yardas, 2 touchdowns) los Bulldogs se adelantaban en el marcador merced a una patada de tres puntos.

La defensa de LSU debía demostrar también que puede sobrevivir sin Dave Aranda y empezó el partido más acertada de el ataque de los Tigers. Jacoby Stevens (6 tackles, 2 sacks) conseguía recuperar un fumble y empezaba a confirmar que va a ser uno de los adalides defensivos de Baton Rouge y el transfer Jabril Cox interceptaba a Costello cerca de la end zone y conseguía adelantar a LSU en el marcador (3-10). Otro transfer de LSU, el línea defensivo Ali Gaye, presionó  constantemente al quarterback visitante y demostró que puede ser muy importante para la defensa tiger.

Costello y sus hombres continuaban con el plan establecido, el juego aéreo se ha instalado en Mississippi State y quizá motivado por la inesperada baja del excelso cornerback Derek Stingley, K.J. buscaba continuamente a sus receptores por fuera de los números. En un pase de 31 yardas encontraba a Tyrell Shavers y colocaba a su equipo por delante (10-7). LSU seguía demostrando dudas e inconsistencia en la faceta ofensiva aunque contestó con un buen drive en el que empezó a dejarse ver el tight end freshman Arik Gilbert (37 yardas, 1 touchdown), que tras atrapar un pase de Myles volvía a adelantar a los locales. Antes del descanso apareció nuevamente Mitchell gracias a una recepción de 43 yardas y colocaba al conjunto de Leach por delante en el marcador (17-14 ) con el que ambos conjuntos se marchaban a vestuarios.

Empezamos a creer que la victoria de los Bulldogs era posible. La Air Raid comenzaba a funcionar (3 receptores de Mississippi State finalizarían con más de 100 yardas aéreas) y los hombres de Orgeron dejaban muchas dudas por resolver durante la segunda parte.

Jaque Mate al campeón - knoe.com

Jaque Mate al campeón – knoe.com

La segunda mitad nos enseñó una mejor versión de los Tigers. Los corredores de LSU (Curry, Davis-Price y Emery) empezaban a encadenar buenas carreras y a liberar de presión a Brennan. Terrance Marshall (122 yardas, 2 anotaciones) emergió como indiscutible líder ofensivo local y adelantaba a su equipo después de un buen pase de 37 yardas de Brennan. LSU se ponía por delante (24-20) y parecía dejar claro que no iba a rendirse tan fácilmente en su feudo.

Poco iba a durar la alegría local, y en la siguiente jugada una grandiosa recepción de Kylin Hill (34 yardas de carrera, 158 yardas aéreas en 8 recepciones y 1 touchdown) iba a acabar en un touchdown  de 75 yardas después de dejar a algún defensor rival en el suelo. El líder de yardas terrestres de la SEC en 2019 demostró que puede sobrevivir en la Air Raid de Leach y va a convertirse en un arma muy peligrosa en la rutas flat y wheel, aprovechando los espacios que generan las rutas profundas o cruzadas que corren sus receptores.

Los Bulldogs continuaban acertados y después de interceptar a Brennan se ponían, al inicio del último cuarto, con diez puntos de ventaja (34-24), gracias a una anotación de Austin Williams.

Apareció entonces la peor versión de Costello, en los siguientes drives sufría una interceptación y cometía un fumble tras un sack de Jacoby Stevens, que aprovechaba LSU para igualar la contienda a 34 después de una anotación de Marshall y una patada de tres puntos.

Un último empujón de los Bulldogs terminaría en una nueva anotación del mejor receptor del conjunto de Leach, Osirus Mitchell, que volvería a colocar diez puntos de distancia en el marcador colocando el 44-34 con el que terminaría el encuentro.

LSU intentó acercarse nuevamente, sin embargo, sus esperanzas murieron cuando un intento de pase de anotación de Myles con menos de un minuto por disputarse iba a acabar en las manos Emmanuel Forbes para concluir el encuentro. 

Leach lo había conseguido, su Air Raid ya atemoriza a los poderosos conjuntos de la SEC. Arkansas es el próximo rival que va a probar el prolífico ataque aéreo que se ha instalado en Starkville. Los Tigers comprobaron que la era post Burrow va a ser dura y frente a Vanderbilt deben comenzar a solucionar las dudas y problemas que exhibieron en la jornada inaugural terminando como primeros campeones nacionales que pierden en el partido inaugural desde el año 1998, donde los Wolverines de Michigan sucumbieron ante Notre Dame.