UTSA ROADRUNNERS Vs. #24 SAN DIEGO STATE AZTECS

TROPICAL SMOOTHIE FRISCO BOWL

#BirdsUp 🤙 Vs. #GoAztecs ⚫️🔴

📅 22/12/21

01:30 / 📺 ESPN

🏟 TOYOTA STADIUM, FRISCO (TEXAS) 

Esta madrugada asistiremos en el Toyota Stadium de la localidad tejana de Prisco a una interesantísima e incierta -en cuanto a resultado- Tropical Smoothie Frisco Bowl entre dos conjuntos que llegan a la misma con dinámicas diferentes. UTSA se planta en esta bowl con un impresionante récord de 12-1 (con una única derrota ante North Texas en un partido intrascendente y previo al Championship) y siendo campeón de la Conference USA. 

Por su parte, los Aztecs arriban al Estado de la Estrella Solitaria aún lamiéndose las heridas por hincar la rodilla ante Utah State, en un partido en el que las huestes aleccionadas por Brady Hoke eran claras favoritas a alzarse con el título de la Mountain West. 

Quizá el momentum sea más propicio para un triunfo de los Roadrunners, teniendo en cuenta lo que supuso levantar el cetro de la C-USA, aunque en época de bowls cualquier pronóstico es complejo. Lo que está claro es que este duelo entre Texas-San Antonio y San Diego State será uno de los más atractivos de la primera semana de bowls. 

UTSA

@UTSAFTBL

La temporada de UTSA ha sido simplemente espectacular. Su head coach, Jeff Traylor, en su segunda temporada al frente del programa sito en San Antonio, ha sabido sacar el máximo de sus jugadores, rozando toda la temporada un nivel excelso de juego. En el duelo final de la C-USA, los Roadrunners ganaron en un duelo ofensivo a Western Kentucky, con esa sensación llamada Bailey Zappe a la cabeza. UTSA logró salir victoriosa por un marcador de 49-41 ante uno de los equipos que mejor ha terminado el año, tal y como se pudo ver en su triunfo ante Appalachian State. Con este triunfo, los de San Antonio obtenían su primer título de la C-USA. Traylor y sus mesnadas quieren sumar a este primer entorchado conferencial su primera victoria en una bowl. Triunfo que supondría una gran subida en el ranking final de la FBS. Una temporada histórica se merece el broche final de una gran victoria en Frisco.

Una de las grandes ventajas de los Roadrunners es el estado de salud de sus jugadores, ya que no se evidencian bajas importantes de cara al duelo de esta madrugada. El gran estado físico de todo el plantel ha sido una de las bazas más importantes que ha hecho a los hombres de Traylor competir al máximo nivel semana tras semana. Y, al final de temporada, esta solidez y seguridad suele decantar los partidos. 

Los Roadrunners son un equipo sensacional desde el punto de vista ofensivo, pues promedian 37’8 puntos y 442’9 yardas por encuentro. Su quarterback, Frank Harris, está sabiendo mover las cadenas de UTSA. Ha completado 241 de 362 pases para 2906 yardas, con 25 TDs y 5 interceptaciones. Además, es un arma muy amenazadora por tierra, siendo responsable de 565 yardas y 6 anotaciones. 

El mejor baluarte terrestre -y uno de los mejores running backs de la nación- es Sincere McCormick, que ya acumula 1479 yardas y 15 TDs. Sin embargo, McCormick se ha declarado para el próximo NFL Draft y no disputará la Frisco Bowl. Su lugar se lo repartirán los running backs Brenden Brady y B.J. Daniels. Harris tiene a su disposición tres sensacionales receptores, que atesoran capacidad de acumular yardas y efectividad en red zone: Zakhari Franklin (938 yardas, 11 TDs), Joshua Cephus (793 yardas, 6 TDs) y De’Corian Clark (683 yardas, 6 TDs) deberán ser un dolor de cabeza para Hoke y su secundaria. Además, el kicker Hunter Duplessis puede ser un factor, ya que es muy productivo, asegurando 23 de 29 field goals esta temporada. 

La defensa roadrunner también está demostrando un grandísimo nivel, a la altura del ataque. El jugador más productivo del equipo es el safety Rashad Wisdom, bien acompañado por sus compañeros de posición Dadrian Taylor y Antonio Parks, así como por los eficientes linebackers Trevor Harmanson y Jamal Ligon. Mención aparte merece el impresionante linebacker Clarence Hicks, responsable de 35 tackles, 10 sacks, 2 pases defendidos, 1 interceptación y 1 fumble forzado. 

Frank Harris – goutsa.com

SAN DIEGO STATE

@AztecFB

La inesperada y contundente derrota (46-13) de los Aztecs ante Utah State en el Mountain West Championship puede ser el gran acicate para que el equipo se rearme y termine el año con una gran victoria ante un impresionante equipo. San Diego State pagó un mal inicio en el que los Aggies destrozaron a una defensa tan inexpugnable como la de los Aztecs, y Hoke y sus hombres se quedaron sin capacidad de reacción. Ahora llegan los Roadrunners, un equipo que hace gala de una contundencia enorme, tanto ofensiva como defensivamente. Un triunfo sería el colofón final para una brillante campaña -a pesar de la derrota en el partido final de la Mountain West- para el programa sito en la bella localidad del sur de California. 

Los problemas de salud están siendo un gran quebradero de cabeza para Brady Hoke. Nada más y nada menos que seis jugadores son cuestionables para el encuentro de esta madrugada, algunos tan importantes como Lucas Johnson (problemas en una rodilla) -el teórico quarterback titular- o Daniel Bellinger, su tight end y un arma ofensiva importantísima. El gran problema de San Diego State está siendo su ataque, situado en el puesto 110º de la nación. Concretamente, el juego aéreo es un auténtico desastre, ya que la ofensiva terrestre funciona muy bien (55º de la nación). 

El veterano quarterback Lucas Johnson asumió el mando del equipo en la segunda parte de la temporada, completando un 61% de pases completados para 1091 yardas, 9 TDs y 4 interceptaciones. No obstante, su concurso -como ya hemos apuntado- está en entredicho debido a una lesión de rodilla. Así que parece que la responsabilidad de comandar la ofensiva azteca recaerá nuevamente sobre Jordon Brookshire, que es acreedor a unos números nada brillantes (50’8% de pases completados, 3 TDs y 1 interceptación), aunque su capacidad de movilidad fuera del pocket (158 yardas, 5 anotaciones) puede ser el gran arma de San Diego State en este partido.  

Greg Bell se ha consolidado como uno de los mejores corredores de la nación, llegando a 999 yardas para 8 TDs. Forma un trío temible junto a Jordan Byrd (246 yardas, 3 TDs) y Chance Bell (312 yardas, 4 TDs). Por aire, el mejor referente es el wide receiver Jessee Matthews (482 yardas, 7 TDs), aunque también pueden aportar mucho -si es que es de la partida- el tight end Daniel Bellinger (344 yardas, 2 TDs) y los wide receivers B.J. Busbee y Elijah Kothe.

En defensa, el máximo placador del equipo es el safety Patrick McMorris, que ya totaliza 83 tackles, 8 pases defendidos, 4 interceptaciones y 1 fumble recuperado. En la presión al quarterback, hay que destacar la labor de los linieros defensivos Cameron Thomas (10’5 sacks) y Jonah Tavai (7’5 capturas), junto a los linebackers Caden McDonald (3’5 sacks), Michael Shawcroft (3 sacks) y Garret Fountain (3 sacks). 

@EduVall82

Greg Bell – goaztecs.com

MIZZOU TIGERS Vs. ARMY BLACK KNIGHTS

LOCKHEAD MARTIN ARMED FORCES BOWL

#MIZ 🐯 Vs. #GoArmy ⚔️

📅 23/12/21

02:00 / 📺 ESPN

🏟 AMON G. CARTER STADIUM, FORT WORTH (TEXAS)

La madrugada del próximo jueves asistiremos a un emocionante duelo entre Missouri Tigers, programa de la temida SEC, y Army, uno de los programas militares. Este enfrentamiento pondrá en liza dos potentes juegos terrestres y dos contundentes defensas, en lo que se presupone será un partido con los aspectos más ortodoxos del juego. 

Mizzou llega a Fort Worth tras una temporada muy irregular. El equipo dirigido por Elijah Drinkwitz finalizó la temporada regular con una derrota 34-17 frente a Arkansas. Por su parte, Army perdió 17-13 en el fratricida duelo ante Navy del pasado 11 de diciembre. El enfrentamiento histórico entre ambos programas es liderado por los Tigers por 3-1, siendo san último partido -allá por el 11 de septiembre de 1982- una victoria para el programa sito en Columbia por 23-10.

MIZZOU

@MizzouFootball

Se esperaba muchísimo de la temporada de los Tigers, tras las buenas sensaciones que el equipo transmitió el pasado ejercicio. Su quarterback sophomore Connor Bazelak era una de las grandes esperanzas de la conferencia en cuanto a jóvenes mariscales de campo y, como todo el conjunto, ha cuajado una temporada discreta (65’3% de pases completados, 16 TDs y 11 interceptaciones). Los Tigers finalizaron con un récord de 6-6 (3-5 en la conferencia), lo que les colocó en el puesto 4º de la SEC East. 

Mizzou ocupa el puesto 66º de la nación en yardas de pase, con 233’2 yardas por encuentro. Mientras que su juego terrestre se sitúa en el puesto 55º, con 178’9 yardas por partido. Obtiene un promedio de casi 30 puntos por partido y encaja algo más de 34 por encuentro. 

Connor Bazelak es, sin duda, la figura más estelar de este equipo y el hombre de futuro del programa. Tras su impresionante año freshman, se ha dejado contagiar por la mediocridad general del equipo y no ha satisfecho todas las esperanzas depositadas en él. No obstante, aún le queda mucho margen de mejora, tanto desde el punto de vista coyuntural (esta Military Bowl) como desde el aspecto más general (próxima temporada). Dos son sus mejores socios por aire, los wide receivers Tauskie Dove (552 yardas) y Keke Chism (447 yardas, 2 TDs). Mención aparte merece el contundente running back Tyler Badie, capaz de capitalizar todos el caudal terrestre de Mizzou (1604 yardas, 14 TDs) y erigirse en un puntal con un gran peligro aéreo (330 yardas, 4 TDs). En equipos especiales, sobresale con luz propia el kicker Harrison Mevies, que ha anotado sus 40 intentos de extra points y solo ha errado dos intentos de field goals (20 de 22). 

Desde el punto de vista defensivo, el mejor hombre es el defensive back Martez Manuel, que se ha hecho acreedor a 77 placajes, 4’5 sacks, 3 pases defendidos, 1 interceptación y 1 fumble forzado. Forma una impresionante secundaria junto a Jaylon Carlies y Kris Abrams-Draine. El trío de linebackers de Mizzou, compuesto por Blaze Alldredge, Chad Bailey y Devin Nicholson, tendrá la difícil tarea de minimizar el poderío terrestre de los Black Knights. Por último, la presión al mariscal de campo rival será protagonizada, principalmente, por Isaiah McGuire (6 capturas) y Trajan Jeffcoat (3’5 sacks). 

Connor Bazelak – wafb.com

ARMY

@ArmyWP_Football

Los Black Knights perdieron contra sus archirrivales de Navy en un partido cerradísimo, en el que el linebacker de Navy, Diego Fagot, se erigió en la indiscutible estrella del encuentro. El Commander In Chief’s fue retenido por las huestes aleccionadas por Jeff Monken, pero la herida de esta derrota puede que sea muy difícil de cerrar para los Black Knights. No obstante, una victoria en la Armed Forces Bowl hará este trago un poco menos amargo. 

Army se sitúa como el segundo mejor equipo de toda la nación en yardas terrestres, con un espectacular promedio de 286’4 yardas por partido. Los Black Knights son el conjunto 26º en puntos anotados, con una media de 33’6 por encuentro. Además, su zaga es correosa y solo concede 22’3 puntos por partido. 

El quarterback Chris Anderson ha completado 28 de 59 pases, para un total de 653 yardas y 5 TDS, añadiendo por tierra 586 yardas y 7 anotaciones. Los baluartes por tierra de Army son Jakobi Buchanan (115 acarreos, 436 yardas, 11 anotaciones), Tyrell Robinson (57 carreras, 560 yardas, 3 TDs) y Anthony Adkins (73 carreras, 347 yardas, 5 TDs).  Por aire, el mejor hombre de Army es Isaiah Alston, que ha tenido 19 recepciones y 3 TDs. Además, tienen buenas manos Tyrell Robinson y Braheam Murphy. En special teams, sobresale la labor de Quinn Maretzki, el kicker, que ha anotado 7 de sus 9 intentos de field goals. 

El indiscutible líder de la zaga black knight es el linebacker senior Arik Smith, que tiene unos números brillantes (74 tackles, 2 capturas, 1 fumble recuperado). Junto a él, sobresalen sus compañeros de línea, los linebackers Andre Carter II (14’5 sacks) y Malkelm Robinson. Entre los defensive backs, habrá que prestar especial atención a Marquel Broughton y Cedrick Cunningham Jr. 

@EduVall82

Arik Smith – goarmywestpoint.com

@CoollegeNation 

#CoollegeNation – #BeTheCoolest