AAC CHAMPIONSHIP 

#21 HOUSTON COUGARS AT #4 CINCINNATI BEARCATS

#GoCoogs 😾 Vs. #CinCityPride 🐾

📅 04/12/21

22:00 / 📺 ABC

🏟 NIPPERT STADIUM, CINCINNATI (OHIO) 

El sábado a las 22:00 horas dará comienzo en el Nippert Stadium de Cincinnati (Ohio) la final de la Conferencia AAC. En ella se enfrentan el líder contra el segundo, ya que en esta conferencia no hay divisiones. En la final estará Houston Cougars, el #21 de la nación, que se enfrentará a los Cincinnati Bearcats, el #4 de la nación. Houston llega por todo lo alto, segundo clasificado de la AAC, con un récord de 11-1 global, y 8-0 en la conferencia, habiendo perdido tan solo contra Texas Tech en el primer partido de la temporada. Cincinnati también llega de la mejor manera posible, líder de la AAC, habiendo ganado todos sus partidos de la temporada, los más importantes frente a Indiana y sobre todo Notre Dame. Va a ser un partido muy complicado, en el que los Bearcats se juegan mucho más que ganar la final. 

Está en juego el meterse en los Playoffs al nacional, un acontecimiento que para una universidad como la de Cincinnati es casi utópico el llegar, debido a que la AAC no está considerada una conferencia Power5, y por tanto sus enfrentamientos en temporada regular son, a priori, contra rivales de menor calidad con respecto a los equipos de conferencias Power5, y por esa razón suelen bajarlos en el ranking del top25. En esta ocasión, los Bearcats se han visto beneficiados gracias a sus victorias contra Indiana y Notre Dame, que junto a su situación de invicto, le han ayudado a colocarse en puestos de playoffs. Por tanto, para que los Bearcats consigan mantenerse en estos puestos de playoffs deberán ganar la final de conferencia, cosa que no parece sencilla ya que el nivel y rendimiento de su rival durante toda temporada ha sido también para alabar.

HOUSTON

@UHCougarFB

El HC Dana Holgorsen ha conseguido formar un equipo competitivo después de tres temporadas en el cargo, colocándolo en lo alto de la clasificación, lugar en el que tendría que estar todas temporadas debido a su prestigio y a su historia deportiva. Viene de dos temporadas bastante malas, 4-8 en 2019 y 3-5 en 2020, el récord de 11-1 esta temporada parece anunciarnos mejores tiempos para los Cougars. Holgorsen, es una mente ofensiva, discípulo de Mike Leach y su afamada ‘Air Raid Offense’, ha conseguido conjuntar un equipo muy peligroso en ataque y muy intenso en defensa.

En ataque, el equipo es el #10 de la nación en puntos anotados con una media de 38,8, y hace 421,7 yardas por partido, de las cuales 149,3 son por tierra y 272,4 son por aire. Su QB Clayton Tune ha mejorado su rendimiento con respecto a temporadas anteriores, ya que ha trabajado este año en mejorar fallos del pasado, se le ve más seguro pasando y ha evitado ser interceptado tantas veces. Tune ha conseguido 3.013 yardas, 26 TDs y 8 interceptaciones. En esa faceta aérea, destacamos sobre todo el papel del WR Nathaniel Dell (1027 yardas y 11 TDs), jugador pequeñito, muy rápido, ágil y difícil de defender. Además de Dell, otros receptores a tener en cuenta son el WR Jeremy Singleton (470 yardas, 5 TD) y el TE Christian Trahan (368, 2TD). El jugador que ha irrumpido con más fuerza en el ataque cougar es el RB ‘True Freshman’  Alton McCaskill, que en su primer año en la universidad ha conseguido 844 yardas, 16 TD por tierra, y 97 yardas y 1 TD de pase, le secunda su compañero de backfield, Ta’Zhawn Henry (492 yardas, 7TD terrestres).

En defensa, los Cougars permiten que les anoten sus rivales 19,8 puntos y 289,5 yardas por partido, de las cuales 97,9 son terrestres y 191,6 aéreas. Es la defensa número #8 que menos yardas terrestres permite, también es una defensa muy peligrosa a la hora de meter presión al rival, con un frente defensivo muy potente, en el que sus jugadores van rotando entre ellos para conseguir que estén frescos todo el partido, consiguiendo ser la 3ª defensa que más Sacks lleva en toda la FBS, con 43. Destacamos en esa línea defensiva al DT Logan Hall (43 placajes, 12 para pérdida de yardas y 5 Sacks), los DEs Derek Parish (47 placajes, 10 para pérdida de yardas y 5 Sacks), David Anenih (25 placajes, 9 para pérdida de yardas, 4 Sacks, 1 fumble forzado, otro recuperado y 2 pases defendidos), y D’Anthony Jones (17 placajes, 8,5 para pérdida de yardas, 6 Sacks, 4 fumbles forzados y 1 recuperado). Además de la DL, otro jugador importante es el CB Marcus Jones (46 placajes, 1 para pérdida de yardas, 5 interceptaciones y 12 pases defendidos).

Alton McCaskill – houstonchronicle.com

CINCINNATI

@GoBearcatsFB

Los Bearcats se juegan con esta final el hacer historia o no, si gana  se clasificará para Playoffs del nacional, si pierde no habrá servido de nada la perfecta temporada que han hecho, muy difícil de repetir. No pueden salir confiados, ya que sus rivales no se lo van a poner nada fácil. Luke Fickell lleva ya varias temporadas en las que se le ha visto una progresión ascendente en cuanto a rendimiento de sus jugadores y madurez de esquemas, llegando al gran nivel al que se encuentra su equipo en la actualidad, un equipo intratable que puede jugarle de tú a tú a los rivales más fuertes de la competición.

El ataque de Cincinnati es el #8 de la nación en puntos anotados, en concreto anota una media de 39,6, consigue hacer 430,4 yardas por partido, de las cuales 253,6 son aéreas y 176,8 terrestres. La ofensiva de los Bearcats se basa en un juego dominante de carrera y un juego de pase muy eficaz y bastante repartido entre los receptores. El QB Desmond Ridder está ganando enteros de cara al próximo draft, realizando la mejor temporada en sus 4 años jugados en College, una gran temporada en la que ha conseguido 3.000 yardas de pase, 27 TDs, 8 interceptaciones, 342 yardas de carrera y 6 TDs, 8 yardas de recepción y 1 TD, números que muestran su versatilidad y su gran movilidad, muy peligroso de controlar para las defensivas rivales. El juego de carrera pasa por las manos del RB Jerome Ford, el jugador Junior ha realizado también una magnífica temporada, consiguiendo 1.051 yardas terrestres y 17 TDs, además de 192 yardas de pase y 1 TD, es un jugador con medidas prototípicas y unas condiciones físicas idóneas para jugar en NFL, por lo que habrá que prestarle mucha atención de cara al Draft. El juego de pase está bastante repartido, aunque el receptor principal es el WR Alec Pierce, un receptor grande, de poder, que lleva 802 yardas y 7 TDs. Además de Pierce, otros receptores a seguir son los TEs Leonard Taylor y Josh Whyle, y los WRs Tre Tucker y Tyler Scott.

A la defensa Bearcat es muy difícil anotarle,  el gran trabajo de Luke Fickell ha dado sus frutos siendo la #3 de la nación a la que menos puntos le anota el rival, tan solo 15,8 por partido. Aunque, sí es cierto que permite al rival avanzar yardas, una media de 303,3 yardas por partido, de las cuales 161,5 son aéreas y 141,8 son por tierra. El pasado de Luke Fickell entrenando la posición de LB en Ohio State se ve reflejado en el campo, ya que sus defensores más destacados están en esa posición, los LBs Joel Dublanko (99 placajes, 9 para pérdida de yardas, 3,5 Sacks, 1 fumble forzado y otro recuperado), Deshawn Pace (79 placajes, 8 para pérdida de yardas, 0,5 Sacks, 4 interceptaciones, 2 pases defendidos y 1 fumble recuperado), y Darrian Beavers (79 placajes, 9 para pérdida de yardas, 3 Sacks, 1 interceptación, 1 pase defendido, 2 fumbles forzados y 2 recuperados), además de los LBs hay que destacar el S Bryan Cook (80 placajes, 4,5 para pérdida de yardas, 1 sack, 1 interceptación y 7 pases defendidos), el DT Curtis Brooks (46 placajes, 11 para pérdida de yardas, 6 Sacks, 1 fumble forzado y otro recuperado) y el DE Myjai Sanders (28 placajes, 6,5 para pérdida de yardas, 2 Sacks, 4 pases defendidos y 1 fumble recuperado). Mención especial es el CB Ahmad Gardner, jugador de gran calidad al que los ataques rivales tratan de evitar, por lo que aunque no se le vea mucho en el campo, en realidad es el jugador más a tener en cuenta de cara al Draft (33 placajes, 2,5 para pérdida de yardas, 2 Sacks, 3 interceptaciones, 4 pases defendidos).

En definitiva, va a ser un partido muy interesante de ver, se enfrentan dos entrenadores muy diferentes, una mente ofensiva como Holgorsen frente a una mente defensiva como Fickell, ¿Quién ganará la batalla por la AAC? El partido puede ser una trampa para los Bearcats, porque se enfrentan a un rival de conferencia que los tiene muy bien estudiados, y es un equipo de gran calidad y competitividad, por lo que no pueden relajarse ni un segundo si lo que quieren es cumplir el sueño de llegar a Playoffs.

@LuisMa_80

Desmond Ridder – gobearcats.com

SUN BELT CHAMPIONSHIP 

APPALACHIAN STATE MOUNTAINEERS at LOUISIANA RAGIN’ CAJUNS

#GoApp🏔 Vs. #GeauxCajuns🌶

📅 04/12/21

21:30 / 📺 ESPN

🏟 CAJUN FIELD, LAFAYETTE (LOUISIANA) 

Tras el campeonato ex aequo –entre Coastal Carolina y Louisiana- del pasado año, la batalla por el Sun Belt Championship volverá a tener como protagonistas a unos sospechosos muy habituales. Una de las grandes rivalidades de esta conferencia dirimirá al próximo campeón de la Sun Belt. 

Appalachian State arriba a Lafayette en plena racha, siendo protagonista de seis victorias consecutivas y tras derrotar a su máximo enemigo, Georgia Southern, por un contundente 27-3. La última derrota de los Mountaineers fue precisamente el pasado 12 de octubre ante Louisiana y claudicó por un claro 41-13. 

Pos su parte, las huestes dirigidas por Billy Napier solo han perdido un encuentro este año y fue en el partido inaugural de la temporada ante Texas. Desde entonces, Louisiana ha ganado once partidos consecutivos y se planta en el partido del sábado como clara favorita. Su última víctima fue Louisiana-Monroe, a la que derrotó con más dificultades de las esperadas por 21-16. Billy Napier, tras su contratación como nuevo head coach de Florida Gators, querrá despedirse por todo los alto de la fanaticada del Cajun Field. 

Los Ragin’ Cajuns han ganado sus dos últimos enfrentamientos ante el programa sito en Boone, pero los rudos y fieros montañeros han triunfado en los ocho anteriores.  

APPALACHIAN STATE

@AppState_FB

Las mesnadas dirigidas por Shawn Clark cerraron la temporada regular con un gran triunfo ante ese enconado rival que supone Georgia Southern. Los Eagles presentaron batalla en el primer cuarto, pero Appalachian State no bajó el acelerador y anotó 17 puntos seguidos, consiguiendo que Georgia Southern anotase su menor puntuación a lo largo de su historia en el Kidd Brewer Stadium. 

Tras unos inicios muy titubeantes, Clark ha conseguido el equilibrio perfecto entre ataque y defensa, llegando en un estado de forma de juego y confianza al momento más álgido de la campaña. Appalachian State promedia 35’8 puntos por partido, siendo la 19ª de la nación, con 440 yardas por encuentro. Chase Brice arribó a Boone con ganas de relanzar su carrera, tras los intentos fallidos en Clemnson y Duke. Y a buen seguro que lo ha conseguido. El quarterback nacido en Grayson (Georgia) ha completado el 63’8% de sus pases intentados, llegando a 2901 yardas para 22 TDs y 10 interceptaciones. Está terminando el año muy seguro, eliminando esas dudas generadas al principio del año. A su disposición tiene una tripleta de receptores sensacional, liderada por Corey Sutton (876 yardas, 7 TDs) y completada por Malik Williams (776 yardas, 6 TDs) y Thomas Hennigan (705 yardas, 5 TDs). Las posibilidades aéreas de App State son inmensas y puede hacer mucho daño a la secundaria de Louisiana. El juego de carrera de los Mountaineers es muy sólido, compaginándose los acarreos Nate Noel y Camerun Peoples. Noel ha tenido 184 intentos, con un promedio de 5’6 yardas por acarreo, consiguiendo solamente 4 TDs. Por su parte, Peoples es un corredor mucho más efectivo, ya que ha alcanzado la friolera de 13 anotaciones y 764 yardas en 145 acarreos. Llama poderosamente la atención la infrautilización, por parte de Shawn Clark, del running back natural de Lineville (Alabama). 

La defensa recuerda, por momentos, a las mejores zagas del pasado de Appalachian State. Los Mountaineers solo conceden unos escuetos 18’9 puntos por encuentro, colocándose en el puesto 14ª de la nación. El indiscutible adalid de esta unidad es, sin duda, el magnífico linebacker D’Marco Jackson, que se muestra responsable de 103 tackles, 5 sacks, 1 interceptación y 1 fumble forzado. Otros jugadores defensivos montañeros que pueden ser decisivos en esta contienda son los linebackers Nick Hampton y Trey Cobb, el lindero defensivo Demetrius Taylor, así como los defensive backs Steven Jones Jr. o Kaiden Smith. 

Chase Brice – appstatesports.com

LOUISIANA

@RaginCajunsFB

El encuentro de la pasada jornada ante Louisiana-Monroe dejó muy malas sensaciones, ya que se vio a unos Ragin’ Cajuns muy desdibujados, que parecían tener ya puesta la mente en el Championship de este sábado. No obstante, Louisiana espera volver a su mejor versión, festejar ante sus aficionados un nuevo título de la Sun Belt y despedir -como se merece- a esa leyenda llamada Billy Napier. Además, la parroquia ragin’ cajun está de enhorabuena, pues el excelente offensive tackle Max Mitchell ha sido nombrado Offensive Player of the Year dentro de la Conferencia Sun Belt. 

Louisiana promedia 31’3 puntos y 406’7 yardas por encuentro, lo que la sitúa en la parte media-alta entre los ataques de la nación. Teniendo en cuenta la potentísima línea ofensiva que siempre ha caracterizado a los reclutamientos de Napier, el juego terrestre cobra mucha importancia en Lafayette. El águila tricéfala que asume los acarreos está formada por los jovencísimos running backs Chris Smith (sophomore, 834 yardas, 8 TDs), Montreal Johnson (freshman, 776 yardas, 11 TDs) y Emani Bailey (freshman, 431 yardas, 5 TDs). No sería nada extraño que alguno de ellos acompañara a Napier en su aventura en Gainesville. 

El quarterback dual threat Levi Lewis está completando una de las mejores temporadas de su carrera. Asegura el 61’2% de los pases que intenta, alcanzando 2437 yardas para 18 TDs y tan solo 4 interceptaciones. Además, asegura, por tierra, 431 yardas y 4 anotaciones más. El cuerpo de linebackers de App State será una dura prueba para Lewis. Los pases de Lewis están muy repartidos entre varios receptores (Peter LeBlanc, Michael Jefferson, Kyren Lacy y Dontae Fleming) y el tight end Neal Johnson. 

La defensa de Louisiana permite 18’5 puntos por partido. En términos totales, ha generado 34 sacks, 9 interceptaciones y 11 fumbles recuperados. Los jugadores más importantes del equipo son los linebackers Lorenzo McCaskill (73 tackles totales, 1 fumble recuperado), Ferrod Gardner (60 placajes totales, 1’5 sacks, 3 pases defendidos, 1 interceptación) y Chauncey Manac (49 tackles totales, 9’5 capturas, 1 fumble forzado), el safety Percy Butler y los defensive lines Andre Jones y Zi’Yon Hill. 

@AppState_ESP – @EduVall82

Billy Napier – si.com

MAC CHAMPIONSHIP 

KENT STATE GOLDEN FLASHERS Vs. NORTHERN ILLINOIS HUSKIES

#FlashFAST⚡️ Vs. #TheHardWay 🐕🐾

📅 04/12/21

18:00 / 📺 ESPN

🏟 FORD FIELD, DETROIT (MICHIGAN) 

En 1949 el genio George Orwell publicó 1984. Tras dos años de trabajo, el escritor británico sacó a la luz una obra cumbre en la que nos plantea un futuro distópico en el que todos estamos totalmente controlados, la manipulación es el estilo de vida, la simplificación del lenguaje es una estrategia para evitar el pensamiento libre y la policía del Pensamiento se encarga de que nadie haga o diga cosas que se salen de la línea marcada por los poderosos. Seguro que 1984 de Orwell se nos parece mucho a 2021, sobre todo en el Londres en el que vivió gran parte de su vida y en el universo Twitter. 

Pero en el caso del College Football también tenemos al Gran Hermano o los Grandes Hermanos que controlan o intentan controlar los designios de la competición universitaria. Ese Gran Hermano hace lo posible para que la atención se centre en los programas y conferencias más potentes, manipulan y lavan el cerebro a todos aquellos que no siguen la línea marcada y, por lo tanto, no centra su atención en las conferencias Power 5. La policía del Pensamiento de fútbol americano universitario intenta evitar que conferencias pequeñas como la Mid-American tenga el foco mediático.

Aunque igual que en 1984 e igual que en ese lugar apartado de las Galias, habita un grupo de irreductibles fans de College Football cercano, local e –incluso diríamos que– un poco endogámico.

Pues unos meses después de la publicación de la gran novela de Orwell los programas de fútbol americano de Northern Illinois y Kent State se enfrentaron por primera vez. Ese 18 de noviembre de 1949, Huskies y Golden Flashes iniciaron en DeKalb una serie de 29 partidos. Durante décadas fue un partido casi habitual año tras año, pero esa continuidad se rompió precisamente en 1984. Aunque en los umbrales del cambio de milenio los partidos entre estos dos aspirantes al trono de la MAC se tornaron casi anuales.

EN BUSCA DEL REY DE LOS GRANDES LAGOS

La Mid-American Conference es una de las conferencias con más ADN propio. La cercanía geográfica entre las universidades y la ubicación en torno a los Grandes Lagos y lo que eso ha conllevado a lo largo de la historia, ha generado una idiosincrasia muy especial que dota a esta conferencia de un ambiente especial. 

Tras la vuelta a normalidad deportiva, Northern Illinois y Kent State han concluido una temporada de 6-2 en partidos conferenciales y con un récord general de 8-4 para los de Illinois y 7-3 para los de Ohio. Si los Huskies recuperan un récord positivo tras dos temporadas aciagas por el desierto, los Golden Flashes no se quedan atrás. Kent State ha sido históricamente muy irregular y con temporadas muy negativas en cuanto al récord. Sin ir más lejos, la última vez que acabaron una temporada tan bien fue en 2012 cuando también jugaron el campeonato de la MAC contra NIU.

NIU

@NIU_Football

Los chicos de Thommas Hammock –reciente nombrado entrenador del año de la conferencia– pueden sentirse muy orgullosos de su temporada. Las dos anteriores habían sido un desastre por varios motivos: el staff de Hammock estaba recién llegado ya que esta ha sido su tercera temporada; la plantilla es la segunda más joven de la FBS. En 2021 el planteamiento fue muy diferente y, aunque perdieron de paliza contra Michigan, casi dan la sorpresa contra Wyoming. El descalabro máximo fue precisamente contra Kent State hace un mes. Los Golden Flashes no tuvieron piedad de los Huskies y ambos equipos plantearon un partido carente de defensa. 

Este antecedente podría jugar en contra de ambos, unos por sobreconfianza y otros por motivación extra y venganza. Los Huskies llegan más frescos porque desde el 17 de noviembre –cuando consiguieron su billete para Detroit– no volvieron a jugar con los jugadores más importantes, puesto que contra Western Michigan dejaron descansar a los que este sábado tendrán que dar el todo por el todo.

El esquema de los Huskies es sencillo: correr con Ducker, Ratkovich y Antario Brown, una línea ofensiva segura, la seguridad y genialidad de Rocky Lombardi detrás del center y las espectaculares recepciones de Rudolph, Hampton y Richie. En defensa han sido muy irregulares en los partidos clave aunque tienen que seguir aprovechando su fortaleza en la secundaria con Jordan Gandy, CJ Brown y Jordan Hansen.

La fortaleza ofensiva radica en un esquema muy equilibrado y en un reparto muy equitativo de las piezas clave en el que ningún jugador es la estrella absoluta.

Rocky Lombardi – niuhuskies.com

KENT STATE

@KentStFootball

Kent State ha tenido grandes jugadores que todos conoceréis, Jack Lambert y James Harrison de los Steelers, por ejemplo, o más recientemente el QB Julian Edelman, sí en Kent jugó como QB, pero en sus vitrinas solo luce un campeonato de la MAC, fue en el año 1972 con un récord de 4-1. Desde que se estableció el partido por el campeonato solo lo ha disputado una vez en 2012, justamente contra NIU y perdió en la segunda prórroga por 44-37. La revancha se sirve en plato frío y 9 años después los Golden Flashes llegan otra vez a Detroit con un equipo liderado por Sean Lewis.

Tuvo que llegar el joven y espigado OC desde Syracuse para llenar de esperanzas a los ciudadanos de la ciudad de Kent. Tras un primer año desastroso con un récord de 1-7, llegó la temporada 2019 donde consiguió la primera y por ahora única Bowl para la universidad de Kent, un eléctrico partido ganado por 41-51 contra los Utah State Aggies que daban notoriedad a las huestes de Sean Lewis. Tras una temporada 2020, marcada por el COVID, llegó el MAC Football Media Day de 2021 y Kent State fue elegida por los medios de comunicación como ganadora de su división enfrentándose en la hipotética final a Ball State. Los Golden Flashes han cumplido el pronóstico, lo que parece mentira es que el otro elegido fuera Ball State, pero ¿cómo pudisteis elegir a Ball State? ¿No sabéis que esto es la MAC y aquí no se repite ni los finalistas de un año para otro? La MAC es diferente.

Los 4 primeros partidos de Kent State fueron entrenamientos para recaudar dinero. Tres visitas a universidades Power 5, tres derrotas con un marcador general de 33 a 108, eso sí entre medias un partido en casa contra Virginia Military Institute ganado por 10-60 para reconciliarse un poco con sus aficionados.  En los 8 partidos restantes contra rivales de la conferencia, solo 2 derrotas contra Western Michigan y Central Michigan, las dos por paliza, y 6 victorias, 4 en casa y 2 fuera, una de ellas contra NIU por 47-52. El camino parece fácil pero no lo ha sido, estamos hablando de un equipo que juega en el alambre, su  “FlashFAST” “Fun, Accountable, Smart, and Tough” (Divertidos, Responsables, Inteligentes y Resistentes) se llevan al extremo y tanto en ataque, con una posesión de 26:38 minutos por partido antepenúltima de la FBS, como en defensa, el juego de los de Kent es básicamente una ruleta rusa, grandes jugadas tanto en ataque como en defensa que dictaminan el desarrollo de los partidos.

En ataque no tenemos otra opción que empezar a hablar por su QB, Dustin Crum, el recientemente nombrado jugador del año de la conferencia, no ha hecho un año estadísticamente tan bueno como los dos últimos, bajando un poco su porcentaje de acierto pero es sin duda el alma del equipo, el traductor en el emparrillado de Sean Lewis. Su temporada 15 TD, solo 4 Interceptaciones, dos de ellas en el último partido contra Miami (Ohio), 2794 yardas por aire y 565 por tierra con 11TD, le convierten en el jugador a tener por todas las defensas rivales y de esto se aprovechan. Las RPO ordenadas desde la banda causan mucha confusión, ya que la triple amenaza, pase, carrera de los excelentes RB del equipo o del propio Crum son difícil de parar como atestiguan las 488,3 yardas por partido, dentro del top ten nacional.

El arma principal del equipo es el juego terrestre, el 57,96% son jugadas de carrera, destacando Marquez Cooper y Xavier Williams con 13TD entre los dos. 247,2 yardas por partido con un total de 2967 en la temporada, le colocan el 3º del país en este aspecto.

La segunda pata del ataque es el juego aéreo y en este aspecto no hay duda de que Dante Cephas, elegido en el 1º equipo de la conferencia, es su mayor arma de destrucción masiva. Al principio de temporada se hablaba de quién iba a sustituir a Isaiah McKoy y está claro que Cephas ha cogido el trono pero no hay que descuidarse con el resto de WR pues Keshunn Abram, Nykeim Johnson y Ja’Shaun Poke se la pueden liar a cualquier equipo

En defensa la cosa no pinta bien aunque fiel a su filosofía las Big Plays están al órden del día. Estamos hablando de una defensa que permite 34,6 puntos y 475 yardas por partido. Es el primero en ataque y el último en defensa de toda la conferencia. No obstante, también es el equipo que más INT consigue de la conferencia, 15, siendo el segundo en el margen de balones perdidos de toda la FBS. En este aspecto destacan Montre Miller con cuatro y Elvis Hines y Keith Sherald Jr. con tres que hacen honor a la mascota de la universidad, ya que son verdaderas águilas en busca de su caza preferida, los balones aéreos de los QB rivales, Flash, the Golden Eagle, seguro que está orgulloso de sus jugadores. Sin embargo solo 20 sacks en toda la temporada hace que la DL no sea nada excepcional y por ahí parte los malos resultados defensivos del equipo. Sean Clark, el máximo tackleador del equipo con 91 intenta tapar esa grieta pero no lo consigue.

UN PARTIDO PARA SALIR DE LA HABITACIÓN 101

En 1984 Orwell diseñó una espacio llamada Habitación 101 en la que los sospechosos de actuar en contra del régimen eran torturados y enfrentados a sus mayores temores. Para los grandes hermanos del College Football, la Habitación 101 es la MAC, una conferencia con unas fuertes rivalidades y tradiciones pese a la juventud de la misma. La MAC es una conferencia valiente que apuesta por partidos en medio de la semana para atraer al público de otras conferencias con mayor peso mediático. 

Y en este MACpionship, Northern Illinois y Kent State se enfrentan por un lugar en su historia. Los Huskies buscan empatar con Marshall en número de campeonatos y los Golden Flashes buscan su primer entorchado. La noche del sábado saldremos de dudas.

MACtion al poder.

@NIU_FBSpain – @MAC_Football_Sp – @julianguede – @amandaloniz

Dustin Crum – kentstatesports.com

MOUNTAIN WEST CHAMPIONSHIP 

UTAH STATE AGGIES Vs. #19 SAN DIEGO STATE AZTECS

#AggiesAllTheWay 🐂 Vs. #Win22 ⚫️🔴

📅 04/12/21

21:00 / 📺 FOX

🏟 DIGNITY HEALTH SPORTS PARK, CARSON (CALIFORNIA) 

Final inesperada de la Mountain West Conference entre dos programas que han sorprendido a propios y extraños, ya que -a priori- no partían entre los favoritos al título. Utah State tratará de conseguir su primer campeonato conferencial e intentará lograr el upset ante la teórica favorita -San Diego State-, saltar la banca y proclamarse campeón de la Mountain West. 

Los Aggies cerraron una temporada regular sensacional con una clara victoria (35-10) frente a New Mexico, finalizando con un récord 9-3 (6-2 en la conferencia) y cerrando una primera campaña magnífica de su nuevo -y polémico- entrenador Blake Anderson. 

Por su parte, los Aztecs fueron el mejor y más regular conjunto de toda la Mountain West, completando el ciclo regular con un magnífico récord de 11-1. Temporada casi perfecta para San Diego State, solo emborronada con esa cerrada derrota ante Fresno State. Ambos conjuntos no se enfrentaron en regular season, por tanto, cualquier cosa puede suceder entre equipos tan parejos…

UTAH STATE

@USUFootball

Las sensaciones que ha dejado Blake Anderson en su primer año al frente de los Aggies han sido harto positivas. Recogió un programa a la deriva, con récords negativo año tras año, implantó su particular concepción ofensivo y lo ha llevado a una final de conferencia. Utah State solo perdió tres partidos, pero lo hizo por dobles dígitos (BYU, Boise State y Wyoming), así que para las huestes dirigidas por Anderson no existe término medio: perder claramente o el regusto de la victoria. 

Utah State aguantó el tirón final de sus perseguidores en la Mountain Division y ganó 5 de los 6 últimos partidos. Los Aggies son un rival temible a domicilio, pues cuentan por victoria todos sus desplazamientos. El partido se disputará en terreno neutral, el Dignity Health Sports Park de la ciudad californiana de Carson, así que el espectáculo y la competitividad están asegurados. 

El cambio ofensivo de Utah State ha sido una realidad de la mano de Anderson, colocándose los 17º de la nación en yardas totales por partido (457’1). El adalid del ataque aggie es el quarterback transfer, que arribó desde Arkansas State junto a Blake. El junior Logan Bonner ha tenido un año impresionante, completando el 60’3% de sus pases intentados, llegando a las 3242 yardas para 32 TDs y 10 interceptaciones. Su más importante socio por aire es el wide receiver Deven Thompkins (1543 yardas, 9 TDs), aunque Bonner también tiene una gran conexión con los receptores Derek Wright (699 yardas, 10 TDs), Brandon Bowling (630 yardas, 7 TDs) y Justin McGriff (368 yardas, 5 TDs). En el juego terrestre, dos corredores se reparten los acarreos: Calvin Tyler Jr. (723 yardas, 5 anotaciones) y Elelyon Noa (546 yardas, 4 anotaciones). Ahora bien, la pólvora ofensiva de los Aggies puede quedar mojada ante una defensiva tan colosal como la de San Diego State, que tan solo concede 314’2 yardas, de promedio, por partido.

Utah State vive fundamentalmente del ataque, rindiendo la defensa a un nivel medio. Quizá el hombre más agresivo y productivo de la zaga sea el linebacker Justin Rice (105 placajes, 0’5 capturas, 1 pase defendido, 3 interceptaciones, 1 fumble forzado). Junto a Cash Williams y A.J. Vongphachanh forma un interesante trío. El líder de la secundaria es el safety Hunter Reynolds. Mientras que la presión al quarterback rival viene de la mano de los defensive ends Nick Heninger, Byron Vaughns y Patrick Joyner Jr. 

Logan Bonner – utahstateaggies.com

SAN DIEGO STATE

@AztecFB

Los Aztecs se han consolidado como uno de los mejores equipos de toda la nación, llegan al Mountain West Championship con un récord de 11-1 y ya han batido a equipos de la talla de Utah, Arizona, Boise State, Nevada o San José State. El número #19 de la nación solo sufrió una derrota (30-20) ante Fresno State, pero se recuperaron muy bien de este varapalo, gracias a una racha final de cuatro victorias consecutivas (Hawai’i, Nevada, UNLV y Boise State). 

El dominio de los Aztecs procede fundamentalmente de su poderío defensivo, pues su ataque apenas es el 110º de la nación, con un promedio de 332’2 yardas por encuentro. El veterano quarterback Lucas Johnson asumió el mando del equipo en la segunda parte de la temporada, completando un 621% de pases completados para 1091 yardas, 9 TDs y 4 interceptaciones. No obstante, su concurso la noche del sábado está en entredicho debido a una lesión de rodilla. Así que parece que la responsabilidad de comandar la ofensiva azteca recaerá sobre Jordon Brookshire, que es acreedor a unos números nada brillantes (51’5% de pases completados, 3 TDs y 1 interceptación), aunque su capacidad de movilidad fuera del pocket (153 yardas, 5 anotaciones) puede ser el gran arma de San Diego State en este partido.  

Greg Bell se ha consolidado como uno de los mejores corredores de la nación, llegando a 948 yardas para 8 TDs. Forma un trío temible junto a Jordan Byrd (245 yardas, 3 TDs) y Chance Bell (273 yardas, 4 TDs). Por aire, el mejor referente es el wide receiver Jessee Matthews (400 tardas, 6 TDs), aunque también pueden aportar mucho el tight end Daniel Bellinger (344 yardas, 2 TDs) y los wide receivers B.J. Busbee y Elijah Kothe. La defensa de Utah State puede sufrir mucho, ya que concede casi 400 yardas totales por partido

En defensa, el máximo placador del equipo es el safety Patrick McMorris, que ya totaliza 79 tackles, 8 pases defendidos, 3 interceptaciones y 1 fumble recuperado. En la presión al quarterback, hay que destacar la labor de los linieros defensivos Cameron Thomas (10’5 sacks) y Jonah Tavai (6’5 capturas), junto a los linebackers Caden McDonald (3’5 sacks), Michael Shawcroft (3 sacks) y Garret Fountain (3 sacks). 

@EduVall82

Greg Bell – goaztecs.com

@CoollegeNation 

#CoollegeNation – #BeTheCoolest